Para ser una ciudad alemana, podemos decir que Colonia, junto a Berlín, es una ciudad con bastante ambiente nocturno y con gran variedad de bares, cervecerías, pubs y otros establecimientos difíciles de clasificar.Comenzaremos hablando de las cervecerías. A diferencia de otras ciudades alemanas del sur, especialmente Munich, en Colonia la cerveza se consume en vasos pequeños( 0,2 l) en los que se bebe la Kölsch, cerveza típica de Colonia de la que sus habitantes se encuentran muy orgullosos, se bebe con verdadera fidelidad y muy poca gente disiente a la hora de elegir la cerveza en las tabernas de la Ciudad Vieja. En estas tabernas de mesas largas, techos altos y ventanas escasas, la gente se aprieta en torno a la Kölsch y la conversación animada y bulliciosa. En todas las tabernas o cervecerías del casco antiguo se pueden comer las especialidades renanas, pero también se puede tomar una cerveza ( o las que sea menester) sin estar obligado a pedir comida.
En cuanto a los bares propiamente dichos, algunos consejos. Los más populares y numerosos son los Kneipe, en ellos se puede beber, comer, escuchar música – a veces en vivo – pero sin grandes aglomeraciones. El camarero/a te preguntará regularmente si quieres beber algo cuando vea que tu copa está vacía. En los Kneipe se sirve en la mesas y se paga al final; a parte de pagar la cuenta, hay que indicar al camarero cuanto dinero debe cobrar de propina, es costumbre .
La diferencia entre un Kneipe y un Club o Bar( bar de copas) no está, por lo general, demasiado clara. Pero podemos decir que estos últimos son más ruidosos y están más llenos. Normalmente están abiertos hasta más tarde y hay que pagar una entrada para acceder. Aunque hay que decir que en Colonia esto no es del todo cierto, ya que no es difícil encontrar bares de copas muy interesantes (más que los de pago, sin duda) donde uno puede ir vestido como quiera y no tiene que pagar nada para entrar, lo cual resulta un punto más a favor de esta ciudad.